Endogamia. El cáncer de la universidad española

 
En un artículo de El País, La escuela de negocios saca los colores a la Universidad, C.Sánchez Silva pone el dedo en la galla y analiza porque las escuelas de negocios españoles están en la cumbre de los rankings mundiales y en cambio el sistema universitario español sólo tiene a la Universitat de Barcelona entre las 200 mejores del mundo. Una de las claves está en el proceso de selección y evaluación del profesorado de estas escuelas: totalmente autónomo del sistema de evaluación universitario, meritocrático y hecho a medida. El periodista señala: “Es cierto que un modelo privado, caro para sus estudiantes y elitista (el de las escuelas de negocio) frente a otro eminentemente público, con presupuestos limitados, y masificado en muchas áreas (el de la universidad) marcan en gran medida esas diferencias. Pero eso no puede ocultar que la falta de una apuesta decidida por la internacionalización, la poca capacidad para atraer talento o la escasísima especialización de las universidades también pueden estar lastrando sus resultados.”

Analicemos “la poca capacidad para atraer talento”. En el mismo artículo, Ana Ripoll, rectora de la Universidad Autónoma de Barcelona, piensa que “la universidad española tiene que abrirse a colaborar con los mejores (centros e investigadores) y potenciar sus elementos diferenciales. Hasta ahora no hemos sabido hacerlo…” Y fue precisamente donde realicé mi Doctorado, en la Facultad de Comunicación de la UAB, donde observé en 5 años de estudiar allí índices exacerbados de endogamía y concursos casi siempre conflictivos y poco transparentes, favoreciendo al profesor de la casa, en detrimiento del candidato externo. En algunos casos el tema ha llegado hasta la justicia. El tema me preocupa mucho, porque considero que es una de las variables más determinantes en la calidad competitiva de la universidad española. La endogamia en la selección del profesorado es un cáncer del sistema universitario iberoamericano que afecta la competitividad, el crecimiento profesional meritocrático y la calidad de las instituciones. ¿Alguien sabe donde está la información transparente y actualizada de los concursos a profesores que se convocan desde las universidades públicas españolas? La European University Association señalaba en un estudio de 2007 sobre la adaptación del Plan de Bolonia del riesgo de que la transformación en países como España sea meramente cosmética. ¿Cuál es la política de los departamentos de las universidades españolas para atraer a los mejores profesores e investigadores a sus equipos?

En mi último libro Geekonomía, relato algunos datos alarmantes: vale mencionar el grave índice de endogamia en las universidades españolas. Según un estudio de 2006 del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC ), el 93,3% de aquellos que obtuvieron una plaza en un departamento universitario entre 1997 y 2001 en España ya trabajaban en ese mismo centro antes de que se les fuera concedida. El 70% de los profesores titulares de universidad se presentaron al concurso como candidato único. El 56% no había tenido ninguna experiencia postdoctoral en el extranjero en el momento de ganar la oposición, mientras que sólo un 26,3% contaba con estancias de más de 6 meses en el extranjero. Un 47,9% de los entrevistados se licencia, doctora y consigue una plaza en el mismo centro. Esta situación es totalmente inusual en países como Estados Unidos, cuyo porcentaje de endogamia es del 10%, o en el Reino Unido con un 17%. ¿Cómo se puede ser competitivo a nivel internacional si sólo una cuarta parte de los profesores asignados con plaza permanente han realizado previamente instancias largas de investigación en el extranjero?

Un artículo provocador sobre el problema de la endogamia en la universidad española es: “Uno de los nuestros…”. Miguel Delibes de Castro. El País, 30 de octubre de 2006. Delibes de Castro afirma: “Por desgracia, en nuestro país los profesores universitarios se seleccionan con demasiada frecuencia por procedimientos poco transparentes, donde amiguismo y enchufe pesan sustancialmente más que la investigación y la docencia”. La polémica continuará hasta que quizás el recambio generacional ordene las cosas y le aporte mayor calidad al sistema.