Pautas sobre el trabajo (hacia el capital emocional)

 

Uno de los cuatro proyectos que estamos trabajando en Imagine Silicon Valley 2012 es buscar pautas e ideas innovadores (ni más ni menos que) sobre la felicidad, un proyecto auspiciado por el Instituto Coca Cola de la Felicidad. En estos días trabajaremos con dreamers y staff aspectos sobre la búsqueda de la felicidad, pero focalizados en comprender el futuro del trabajo. Me fascina la idea de diseñar escasísimas “reglas” en una era sin reglas. ¿Quieres pertenecer a una institución LEGO? Entonces mal asunto. Considerate una pieza reemplazable, un commodity al servicio de los intereses del burócrata de turno. Los cambios de la filosofía del trabajo es una realidad con aspectos positivos y negativos. Por un lado debemos adaptarnos de forma darwinista a la fragmentación, a la vida líquida, la sobrecarga de trabajo, la falta de concentración y el trabajo 7/24. Pero por otro lado, en la enorme expansión del espacio virtual que estamos viviendo, tu destino profesional estará más determinado por tu talento y ética del esfuerzo que no por el lugar donde nazcas. Además, las mejores empresas cada vez valoran más el ocio creativo, los knowmads y otras nuevas formas de vivir/pensar que modifican radicalmente la concepción del trabajo fordista en favor de un knowledge broker ciudadano del mundo, local y global, y con más tiempo para la familia. Los nuevos profesionales valoran la carga de aprendizaje de la experiencia profesional y buscan compañeros de los que puedan aprender. A la vez, cada vez se hace más difícil tener que fichar todos los días de 9 a 18 hs y hacer siempre las mismas rutinas.

Una referencia exquisita sobre el tema de la búsqueda de la felicidad en el trabajo es Prepárate: el futuro del trabajo ya está aquí (2012), el nuevo trabajo de Lynda Gratton, publicado por Galaxia Gutemberg en castellano, de la edición original de 2011. Gratton es fundadora del apasionante Hot Spots Movement. Recomiendo descargarse y consultar su documento Future of Work. Linda es una referencia mundial en el tema y en 2011 fue elegida por The Times como “one of the top 15 Business Thinkers in the world.”

Las preguntas centrales del libro son: “Qué necesitamos para volver a encajar los fragmentos de nuestra vida laboral y darles mayor cohesión? ¿Qué necesitamos para construir una vida laboral con más espacio para la concentración prolongada, más tiempo para el aprendizaje en profundidad, y para una vida en la que la fantasía y el juego tengan cabida? ¿Qué podemos hacer para forjarnos una vida laboral que no nos deje agotados ni nos despoje de nuestra energía y nuestro talento? Las tres cuestiones están directamente relacionadas con la felicidad. Dentro de la expectativa optimista, para Gratton “seremos más sabios a la hora de elegir las habilidades y las competencias que pueden sernos útiles en el futuro, y estaremos más preparados para transfrormarnos a lo largo de la vida laboral para abarcar áreas donde el valor está empezando a surgir.” Existe una mutación “del consumidor voraz al productor creativo”, y éste es parte del desafío que tendremos que trabajar durante Julio en Imagine Silicon Valley y pensar juntos algunas premisas hacia la felicidad en tiempos de crisis. Con ilusión, Gratton se pregunta “¿Y si este fuera el principio de una sociedad menos consumista centrada en la producción de experiencias en vez de consumo voraz?”

La autora propone tres cambios profundos en el mundo del trabajo de cara a 2025:

1. Desarrollar el capital intelectual, desde el conocimento superficial al focalizado e interdisciplinario. Internet y la Wikipedia cambiaron la manera de procesar y presentar la información. No se trata de cortar y pegar, necesitamos profundidad. Tener un punto de vista único y diferente, ideas propias sobre los temas profesionales. Y ese es uno de los principales problemas de muchos estudiantes universitarios acostumbrados al conocimiento enciclopédico. Demasiado conocimiento superficial, poco foco y valor. “El mundo laboral de hoy va en sentido contrario al de la era industrial: de habilidades generales, jerárquicas e intercambiables hacia colaboración horizontal y conocimientos especializados”, dice la autora.

2. Crear capital social. Tanto los lazos sociales fuertes como los débiles, especialmente estos segundos, porque son los que nos darán las mayores oportunidades profesionales. Buenos enlaces, visibilidad profesional y autopromoción, como alguna vez escribí en DGTL. Dice Gratton: “Tomar el camino menos trillado, cualquiera sea la actividad, visitar nuevos lugares y conocer a nuevas personas.”

3. Atender el capital emocional. Lo más difícil es conocernos a nosotros mismos y saber lo que queremos para nuestra vida profesional. Vivir en armonía con nuestro trabajo o sólo pensar en ganar mucho dinero o, peor aún, ninguna de las dos cosas por falta de motivación. Gratton recomienda “pensar mitad niño, mitad artesano medieval”, explotando la curiosidad extrema con la maestría. En la carrera profesional de los nativos digitales el gran dasafío es comprender qué permanecerá estable, porque la mayoría de lógicas profesionales están cambiando y la estabilidad es una variable que va perdiendo garantías.

Para la autora, existen múltiples fuerzas que están cambiando las reglas de juego laborales: “la necesidad de una economía no contaminante, los rápidos avances tecnológicos, la creciente globalización, los profundos cambios en la longevidad del ser humano y la demografía, y los cambios sociales.” Cuando analiza el trabajo en el siglo XX, Lynda Gratton señala que “en las empresas burocráticas que han surgido desde la Revolución Industrial ya no es posible ver el trabajo como un proceso de realización personal.” Es evidente que las empresas e instituciones que no atraen expertos (y los pocos que tienen piensan en irse en pos de nuevas y mejores experiencias) están destinadas a desaparecer por escaso capital profesional. Marcas blancas sin valor industrial, más allá del interés político de supervivencia y/o los diseños monopólicos. Y los mejores profesionales del siglo XXI no buscan compañías “jerárquicas, burocráticas y lentas a la hora de adoptar las nuevas tendencias.”

El profesional que se viene y se espera es un innovador pensando “outside the box” y es, a la vez, a) un gestor comunitario que empodera a la comunidad y se transforma en un tipo de líder solidario; b) un empresario social y, c) un microempresario. Las tareas relevantes en el trabajo del futuro del knowledge broker son descartar, descubrir y coleccionar, clasificar, unir piezas sueltas y combinarlas, buscar patrones.

 

 

Y unas reflexiones y citas finales sobre la felicidad y el trabajo:

1. Como ciudadanos y trabajadores, no contribuir a amplificar las diferencias sociales. Vivir con mayor sencillez y en comunidad con todos nuestros vecinos. ¿Es necesario mostrar 4 coches frente a un vecino que quizás tiene problemas para llegar a fin de mes? Todos somos parte de una comunidad, los ricos y los pobres por igual. Dice Gratton que “no es la renta absoluta lo que tiene mayor impacto sobre la salud y la felicidad de las personas. Son las diferencias entre empleados de una misma empresa o sociedad lo que realmente importa. (…) Cuantas mayores son las diferencias de estatus en una sociedad, mayor ansiedad se genera.”

2. Perseguimos la empatía. Clusters creativos, ya no depende exclusivamente de donde se nace sino de donde se decide emigrar. Hasta finales del siglo XX el lugar de nacimiento era muy condicionante de tu éxito profesional. “Las personas con mayor talento se desplazan a regiones donde pueden encontrar gente como ellos. Y donde pueden prosperar.”

3. Ojo a la rueda del molino hedonista. Como lo han señalado varios sociólogos, a medida que aumentan ingresos y expectativas, cada vez cuesta más cumplir los objetivos autopropuestos de felicidad.

4. El cambio de los patrones de ocio también modifica la percepción de la felicidad. Y aquí es donde adquiere especial valor el concepto de excedente cognitivo. Gratton señala que “Lo que ha cambiado con el tiempo es que, en lugar de que la innovación esté en manos de grupos, empresas o gobiernos particulares, se ha convertido en una actividad altamente colaborativa, acumulativa y social, en la que personas con distintas habilidades, puntos de vista y conocimientos comparten ideas.”

5. Abrir los brazos a la inmigración, será más necesaria que nunca. Un bonus track para algunos ideólogos de la derecha europea, proclives al populismo anti-inmigración. Afirma Gratton que “se calcula que para el 2050 la edad media de los europeos pasará de 37,7 a 52,3 años. Se calcula que Italia necesitará aumentar su edad de jubilación a 77 años o admitir a 2,2 millones de inmigrantes anualmente para mantener la proporción actual de trabajadores activos y jubilados.” O sea que si eres inmigrante y estás preparado para la nueva fase de trabajo que describimos, Europa te necesitarará casi con urgencia desde la próxima década.