Silicon Valley. Una breve historia para Dreamers

 

Post publicado originalmente en el blog de Imagine Silicon Valley. En menos de dos meses (julio 2012) los 12 dreamers de Imagine.CC más el staff estaremos un mes en California trabajando en la edición 2012 de Imagine Silicon Valley, (ver edición 2011) con una apretada agenda de actividades, seminarios, workshops y actividades lúdicas. Estaremos en IDEO, en Xerox Parc, en Stanford University, en el Computer History Museum, en Google, en Apple, en Craigslist  y en decenas de espacios paradigmáticos más entre San Francisco y San José. Por esto vamos a entender rápidamente porqué Silicon Valley es la meca para los emprendedores del mundo y porqué nosotros estaremos trabajando allí.

Hay decenas de cronologías en línea sobre la historia de Silicon Valley. Recomiendo la de Wikipedia y el capítulo 2 del trabajo de Manuel Castells Tecnópolis del Mundo. También un análisis brillante de Alex Wilhem en Insider sobre The Future of Silicon Valley. Pero, para introducir las crónicas que haremos desde el Valle del Silicio, vale una pequeña contextualización breve. Recomiendo comenzar por el documental que hemos incorporado a esta entrada. Oficialmente, no hay una región llamada así. La denominación “Silicon Valley” es una invención periodística de la década del ’70 del siglo XX y se trata de un espacio geográfico de un enorme dinamismo empresarial que abarca la parte sur de la Bahía de San Francisco, más concretamente el Valle de Santa Clara. La ciudad más importante en densidad de población es San José, pero Silicon Valley está muy asociada a las ciudades de Palo Alto y Menlo Park, Mountain View, Sunnyvale, Santa Cruz, Cupertino y Campbell entre otras.

Zona agrícola por excelencia, hasta que los Stanfords (una familia de ricos empresarios ferroviarios) crearon, en 1891, la Universidad de Stanford, llamada realmente Leland Stanford Jr. University, en homenaje a uno de los hijos del clan familiar, muerto de fiebre tifoidea en 1884. Aquí la historia oficial de la universidad. También recomendamos el canal oficial en YouTube. Muchas veces nos preguntamos qué es lo que hace que un territorio favorezca la creatividad y promueva un entorno industrial único en el mundo. En el caso de Silicon Valley, la respuesta es Stanford University. Los historiadores de la región coinciden en que sin las sinergias de Stanford, Silicon Valley no hubiera existido, o por lo menos no allí.

Aunque UC Berkeley, (junto a todo la marca University of California) en la parte este de la Bahía de San Francisco, también contribuye con una gran masa crítica de recursos humanos al desarrollo de la región. Stanford University comenzó su historial académico siendo una pequeña universidad entre las grandes, y hoy se sitúa entre las 5 universidades más importantes del mundo y entre las 3 más prestigiosas en cuanto a investigación tecnológica. Conforma un territorio físico y mental y un gran motor de ideas y recursos humanos de las empresas. La universidad promueve una filosofía de trabajo que da orientación empresarial a la investigación científica, transformando ideas en oportunidades de negocios y/o plataformas de alta productividad para uso institucional donde la innovación funciona como una sensible membrana de conexión con el mercado.

 

 

La historia de la simbiosis de investigación tecnológica entre el valle y Stanford es muy larga. Veamos algunos datos más significativos. Con el apoyo de la universidad, en 1909 Charles Herrold hizo la primera transmisión comercial de radio del mundo. En 1911, Cyril Elwell fundó en Palo Alto la Federal Telegraph Company. En los años ’30, William Hewlett y David Packard abrieron su empresa fabricando osciladores de audio. Ya en esa década Palo Alto se posicionaba como el lugar de las innovaciones electrónicas de la Costa Oeste americana.

Con la Segunda Guerra Mundial, Stanford y Palo Alto crecieron en prestigio y contribuyeron a muchos emprendimientos tecnológicos militares. En 1946, se fundó el Stanford Research Institute , de donde surgieron cientos de innovaciones, entre ellas el módem, el mouse y muchas más. En Palo Alto también se crea el ENIAC, la primera computadora electrónica. En 1950, IBM (una prestigiosa firma con sede en New York) se instala en la región, contribuyendo aún más al fortalecimiento de la investigación y de los negocios en la parte sur de la Bahía de San Francisco. Ya en 1960 más de 60 firmas de la industria electrónica estaban instaladas en Silicon Valley. Pero aún quedaría mucha historia por contar. Las olas de innovación fueron cambiando, desde los circuitos integrados en los ’60, las computadoras personales en los ’70 y ’80, luego el software derivado de esa invención y por último Internet, tanto con las aplicaciones 1.0. y luego, ya entrada la primera década del siglo XXI con las 2.0.

La computadora personal e Internet convirtieron a Silicon Valley en una referencia empresarial de industrias high-tech de orden mundial, afectando a la trasformación de la economía de la sociedad de la información en todo el planeta. Pocas regiones del mundo tienen una incidencia económica mundial tan decisiva. Precisamente el Stanford Research Institute (originariamente nacido en el seno de Stanford, hoy es una organización sin fines de lucro autónoma de la universidad) fue uno de los primeros cuatro servidores de la original Arpanet, en 1969, junto a University of California Los Angeles (UCLA), University of California Santa Barbara (UCSB) y University of UTA.

 

 

Foto de los Dreamers 2011, desde el Golden Gate Bridge, en San Francisco. Siempre con la intención de contextualizar estas crónicas con un mapa de lecturas útiles y adentrarnos más en el entorno del Valle del Silicio, podemos recomendar el libro de entrevistas del fundador de IDEO, Bill Moggridge Designing Interactions (2006). El trabajo es un buen punto de partida de observación de las innovaciones tecnológicas surgidas en el entorno de Silicon Valley y tiene una imperdible versión on-line gratuita y (como bonus track) con las entrevistas disponibles en formato video. Se trata de una conversación con 40 diseñadores de interfaces (entre ellos Doug Engelbart, Jeff Hawkins, Bill Atkinson, Terry Winograd, Larry Page, Sergey Brin y John Maeda) donde se analiza por capítulos la evolución de las interfaces gráficas desde las míticas creaciones del Xerox Parc en los ’70, pasando por Apple y llegando al mayor éxito empresarial del momento, Google, una empresa surgida desde la propia Stanford.

Otro libro que hace historia y nos ayuda a comprender el momento actual del Valle del Silicio es Revolution in the Valley, de Andy Hertzfeld (2004; O’Reilly). Es, sin dudas, la mejor historia que se ha escrito nunca sobre el nacimiento del ya mítico Macintosh de Apple allá a principios de los ’80. Una historia narrada desde adentro por Andy Hertzfeld, uno de sus ingenieros estrella. El origen del libro es folklore.org, un website diseñado por el autor con más de 100 historias sobre esta revolución tecnológica con base en Cupertino y abarca desde la concepción de la idea en el verano de 1979 hasta su lanzamiento en 1984 y la salida de Steve Jobs de la corporación en mayo de 1985.

La historia de innovaciones tecnológicas de Silicon Valley puede resultar agotadora por su volumen de éxitos empresariales. El diseño de interacciones transformadoras no para y hoy vive una segunda burbuja de la mano de la Social Web y la biotecnología, entre otras áreas de conocimiento igual de relevantes para la economía aunque menos populares para el gran público.